28 de septiembre de 2010

Que no me quiera atar no quiere decir que no vaya a volver, ese sabor de boca que se me quedo quiero volver a recuperarlo, esa miel (yo lo cambio por chocolate que me gusta más) en los labios de lo bueno o sencillamente a gusto que puedes llegar a estar, parece, que es verdad eso de que por mucho que cambie todo, hay cosas que puede que nunca cambien. 
Os echo de menos malditos. 

1 comentarios:

Beatriz Pereira dijo...

Y yo a ti D mía *__*
Vuelve que podamos recuperar ya ese chocolate antidepresivo versión exclusiva que tan bien nos viene =)

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