9 de diciembre de 2011

"Las botellas compartidas, las que quedan por abrir"

Lo entiendo, eso no significa que pueda huir de ello, aparte, no soy de las que huyen, me gusta enfrentarme por mucho que pueda doler. Es acostumbrarse a vivir sin esa inyección, sólo necesito un poco más de todo para acostumbrarme. 


No me gusta pedir, no me gusta ser egoísta, pero sé que necesito manos tendidas hacia mí y abrazos de esos que te provocan un nudo en la garganta, y ganas de llorar de felicidad. 

1 comentarios:

Anna dijo...

Pronto te abrazo joven historiadora del arte :) Y no, no eres de las que huye, y por eso estás como estás, pero añadiré en tu defensa, que esa es la única forma de vivir, lo demás es perder el tiempo.

Publicar un comentario