26 de diciembre de 2012

Quizás nunca me hayan gustado los cambios por el miedo a perderme por completo, por el miedo a dejar de ser lo que era para convertirme en algo peor. Quizás tantas palabras durante todos estos años han dañado tanto que sólo me quedó sangrar. Quizás piense demasiado que va a ser demasiado tarde cuando aún tenemos oportunidad, quizás use excusas idiotas y no me quiera dar cuenta de la realidad, quizás mi parte emocional nunca deje de ser idiota y mi parte racional se enfade más de una vez al mes.
De lo que sí me he dado cuenta es de que estaba volviendo alguien de la que nunca me he sentido orgullosa, y la única culpable soy yo por permitirlo, por permitir toda una serie de cosas que ha hecho que dicha parte quiera volver, me costó demasiado deshacerme de ella y me niego por rotundo a que vuelva a apoderarse de todo, una y no más, y si para ello tengo que alejarme de los que saben pulsar el botón para despertarla, que así sea. Y sí, es luchar contra mí, porque sin querer queriendo lo veo como una rendición, cuando realmente es un triunfo. 

1 comentarios:

Sandra A. dijo...

Empiezo a pensar que cada vez te conozco más. Y lo digo porque me cuesta creer que lo he leído y entendido todo.

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