12 de julio de 2013

O te paras, o te paro.

El tiempo corre,  el tiempo vuela y es el único hijo de puta que se va sin avisar y cuando no debe hacerlo, y no vuelve. A éste por mucho que le pidas el teléfono jamás te cogerá la llamada, y te quedarás tan colgada que no sabrás como manejarlo.

 La vida es fácil si nosotros sabemos hacerla, por mucho que nos encante complicarnos es fácil y las cosas pasan, por arte de magia, y pasan. 

 Cuando menos te los esperas y entonces lo único que deseas es que, tú, hijo de puta, te pares y me dejes quedarme en este instante todo el tiempo que quiera, deja de correr porque entonces todo se habrá quedado en nada.

 Y claro, siempre gana, el siempre gana, no le vuelves a recuperar, es lo más preciado y a la vez lo que más odiamos, siempre se necesita tiempo y a veces lo único que necesitamos es que deje de existir, que se pare y digamos: hasta el infinito y más allá. 

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