Que siempre he luchado por todo, y he tenido toda la valentía que me faltaba para otras tonterías en las que no me atrevía a decir adiós.
Y cuando sigue siendo para nada, llegará el momento en el que te rindas, o que pienses de manera racional, y digas, ya está, se acabó. Y sea demasiado tarde, y nunca más.
Pero a ver quién le explica a la niña ésta que tiene que estarse quieta y dejar de hacer lo que siente en el momento, si es tanto parte de ella misma que sería como matarla, y claro.
Así estamos.
0 comentarios:
Publicar un comentario