7 de abril de 2014

Juégatela un poco valiente

Me estoy pidiendo "valentía", otra vez, de la de verdad, de la que casi nunca tengo porque es como subirse a un décimo piso y tirarse esperando que al llegar al suelo no haya suelo si no un colchón esperándote, y volviéndote a "salvar" 

Es de locos, y más loca me tiene todo, que casi ni puedo volver a dormir, pensar con serenidad, tener las cosas claras, o ver la vida pasar. Porque cuando se te mete algo en la cabeza, a ver quién cojones te lo quita. 
Si ya han tenido la valentía de decirte las cosas claras cuando aún nadie se había atrevido, ahora eres tú la que debe continuar por el camino que siempre has elegido. Y aunque seas la primera, y posiblemente la única, que deje de autoengañarse. Te lo debes a ti misma, aunque suene a locura, te mereces serte fiel, y valiente.
Todo lo valiente que siempre fuiste aunque tengas miedo a las alturas y seas tan desconfiada que sepas que no habrá colchón esperándote, pero venga, ¿que más se puede perder? 
Mejor que pasar las horas tratando de desfigurar algo de lo que sabes perfectamente las respuestas, va a ser. Esas respuestas que te aterran tanto, como el miedo a las alturas. 

Venga, juégatela un poco valiente. 

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